En estos meses todos nos hemos visto obligados a replantearnos temas como la calidad del aire y el bienestar doméstico o en los lugares de trabajo. En cierto modo, hemos tenido que adquirir una mayor conciencia sobre un tema que a menudo hemos considerado secundario: la renovación regular del aire para garantizar una mayor salubridad y habitabilidad del entorno. Se puede asegurar una recirculación constante del aire, por ejemplo, abriendo las ventanas con frecuencia. Pero esto no siempre es posible. Basta pensar en el invierno, en las temperaturas exteriores y en la cantidad de agentes atmosféricos contaminantes, especialmente en las grandes ciudades.
Para solucionar este problema, entre otros, se instalan cada vez con más frecuencia sistemas de ventilación mecánica controlada (VMC). El funcionamiento de los sistemas VMC es muy sencillo. En la práctica, el aire presente en la estancia, cargado de humedad y dióxido de carbono, es aspirado por el sistema VMC y conducido al recuperador de calor. Aquí cede su energía térmica al aire «nuevo» tomado del exterior que, antes de llegar al intercambiador, se filtra gracias a los dobles filtros antipolvo (de entrada y de salida).
El sistema VMC representa, por tanto, un excelente aliado para la ventilación de lugares cerrados y la mejora de la calidad del aire. Entre las principales ventajas de un sistema VMC queremos destacar:
– La reducción del desperdicio energético: al evitar abrir las ventanas, la temperatura interna de una habitación se mantiene casi constante, asegurando al mismo tiempo una recirculación continua del aire;
– El impedimento de la formación de moho y condensación en las paredes, debida la mayoría de las veces también a cerramientos herméticos y al aislamiento térmico con sistema SATE o tejado aislado, gracias a la entrada de aire siempre «nuevo»;
– El control continuo de parámetros como la temperatura y la humedad en el interior de una estancia, además de la regulación del flujo de ventilación;
– La posibilidad de combinar varias máquinas entre sí y, por tanto, controlar la calidad del aire en varias estancias simultáneamente (hasta 16 dispositivos).
– La facilidad de mantenimiento de los dispositivos, ya que todos los filtros y componentes son fácilmente desmontables y lavables para una mayor higiene (el dispositivo se bloquea tras 2000 horas de funcionamiento, obligando al usuario a comprobar el estado de los filtros y realizar el mantenimiento necesario).
ASSOLO 91 es uno de los sistemas de ventilación mecánica propuestos por TECNOGAS, es un producto de alto rendimiento y adaptable a cualquier necesidad. El recuperador cerámico asegura un rendimiento térmico de hasta el 90 %. Disponible en diferentes versiones, ASSOLO 91 está fabricado con materiales de alta calidad y puede instalarse en cualquier ambiente, gracias también a un diseño esencial.
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