En los últimos años cada vez más viviendas se construyen con el sistema de calefacción por suelo radiante, tanto por motivos estéticos como de ahorro energético. Esta instalación es capaz de transmitir y difundir de manera homogénea el calor de abajo hacia arriba, al contrario de los radiadores que liberan calor en una zona más circunscrita. A pesar de que el gasto inicial de partida sea considerable, la instalación por suelo radiante puede garantizar un ahorro energético del 25 % en un año. Además, se reduce la formación de polvos dañinos para la salud que se crean inevitablemente con los radiadores o fancoils.
La solera radiante es uno de los elementos clave en la eficiencia del sistema de calefacción por suelo radiante. Esta debe respetar diversos requisitos como la planeidad, la elevada resistencia mecánica, la estabilidad dimensional y una elevada conductividad térmica para garantizar la transmisión del calor. Una instalación de calefacción por suelo radiante debe ser realizada según las reglas del arte por profesionales del sector para evitar desagradables inconvenientes después de la colocación del pavimento (tanto parquet como baldosas), como el levantamiento o el abombamiento por la excesiva humedad residual.

La norma UNI EN 1264-4:2021 relativa a los requisitos de diseño y realización de los sistemas de calefacción/refrigeración por suelo radiante, por techo y por pared, establece que cada instalación de calefacción por suelo radiante debe sufrir en la fase de puesta en marcha inicial un choque térmico que reproduzca los cambios térmicos futuros y que garantice la estabilización de la solera. El proceso está regulado por la citada norma y prevé un aumento gradual de la temperatura del agua que circula en las tuberías que debe mantenerse durante varios días. El objetivo es eliminar la humedad residual y verificar la correcta realización de la solera y evitar fisuraciones posteriores durante o después de la colocación de los pavimentos.
Para efectuar dicha operación es necesario obviamente usar un sistema de calefacción con alto grado de control, pero a menudo ocurre que en el edificio en el que se está ejecutando el trabajo no haya todavía la conexión del gas. Y es aquí donde entran en juego las bombas calienta soleras, es decir, calderas eléctricas que se conectan provisionalmente a la instalación. Estas bombas, gracias a una función específica, son capaces de hacer circular el agua caliente en el sistema por suelo radiante con plena autonomía durante varias horas, según las modalidades indicadas por la normativa.

La nueva bomba calienta soleras (SKU 70863) que Tecnogas le propone es un sistema portátil (peso 33 kg) ideal para la prueba en caliente de las instalaciones térmicas. El sistema térmico está completamente montado y cableado tanto eléctrica como hidráulicamente. La máquina es regulable de 1 a 13 kW, está dotada de bomba de circulación y está preparada para la producción de agua a baja y alta temperatura. El depósito tiene una capacidad máx. de 5 l mientras que la capacidad del vaso de expansión es de 8 l. Al finalizar, será posible exportar un informe en el que se resumen las diferentes etapas del proceso de estabilización efectuadas por la bomba. Dicho informe debe adjuntarse a la documentación técnica de la instalación y entregarse al cliente como requiere la normativa UNI EN 1264-4.

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